martes, 28 de febrero de 2017

Comentario sobre el artículo "La secesión del arte contemporáneo"

En el artículo se habla de la exposición del arte, a veces recogida para el disfrute de una minoría social. En mi  opinión, el  arte debería ser de dominio y disfrute público, marcando los verdaderos intereses del arte: la enseñanza,  el  goce y la historia. No centrándose en intereses más "primitivos" como son el dinero y la fama.

A un museo se debe ir para el disfrute de las obras, poder contemplarlas detenidamente y en un ambiente apropiado. ¿Y como es realmente? Aglomeraciones de  gente que no ten dejan ver un cuadro salvo que vayas gateando y te coloques en primera fila, te pongas a dar saltos  para  intentar ver algo o subirte a hombros de alguien (en todo caso terminarían echándote del museo); una visita rápida, y dependiendo a qué  exposiciones asistas así podrás  entrar o no, pagando  por supuesto su correspondiente entrada de cada sección del museo.

Llego a encontrar una similitud en una visita a un museo y una visita a un centro comercial: tienes muchos productos por todos  lados, no te da tiempo a ver todo, no prestas la suficiente atención (pasas por  un mismo sitio y descubres cosas nuevas), tienes que ir pendiente de la gente para no chocarte, si hay mucha gente en un lugar significa que ahí hay algo importante, pero aunque quieras acercarte te resulta imposible. ¿Y al final que te queda? Dos horas de aquí para allá y se te han olvidado  la  mitad de las cosas que has visto  cuando sales por la puerta.

En mi opinión estamos volviendo el arte demasiado material, le estamos dando un valor y significado equivocado. Ahora parece porque una persona halla comprado en una subasta un Picasso o un Velázquez consigue una importancia y una posición social mayor  por el simple hecho  de haber adquirido una obra de arte de un pintor famoso por una cantidad  desorbitada  de dinero, aunque posiblemente no sepa nada de ese pintor  o sobre la  obra misma. O que una persona monte su propio "museo personal" y solo  cierta gente privilegiada pueda  permitirse contemplar esas obras  porque pueden pagar la "visita",  y quizás no les importa en lo  más  mínimo las obras o no estén enterados de qué  va la cosa, pero se contentan por poder decir: "Mira, yo puedo estar aquí y tú no". En cambio, la gran mayoría  de la gente, entre la que  se  encuentran personas que  realmente se interesan por  el arte y desean ver en persona esas obras les sea denegado por el simple hecho de no poder permitirse gastarse esa  cantidad  de dinero.

El arte debe estar al  alcance de  todos. Que el dinero no sea un impedimento a la hora de  estudiar y contemplar obras de arte. Debería cambiarse la visión de arte = dinero, arte = privilegio, por más bien arte = enseñanza,  arte = historia, o arte = arte.

Por desgracia en España, hasta donde he podido  comprobar, no se tiene en gran estima ni se reconoce como se merece el arte ni el  artista. Somos a veces tan brutos  que entendemos que una obra es importante porque el artista  esté  muerto o porque la pieza  vale una cantidad astronómica de dinero. Se entiende que el arte es lo que está encerrado entre  las cuatro paredes  de una galería o un museo, y que si tu obra no está expuesta en uno de  estos sitios no te puedes llamar artista ni lo  que haces se puede considerar obra de arte, sino simplemente se cataloga como un "pasatiempos".

domingo, 26 de febrero de 2017

Exposición de videoarte

El pasado viernes 17 asistí junto a mis compañeros de Fotografía a la exposición Different Trains, de la artista española Beatriz Caravaggio.


La pieza consistía  en tres proyecciones simultáneas, con una duración de 20 minutos.
La artista se basó en la obra de Steve Reich.
En la pieza mezcla la cruda época de los campos de concentración junto a la apacible vida en Nueva York. Todo el material que emplea es sacado de filmotecas, al igual que el audio. Hace un recorrido de la historia pero sin "salirse  de las  vías del tren".


Tras la visión del vídeo, tuvimos el honor de asistir a una conferencia de la propia artista, donde explicó detalladamente su obra, los motivos de la misma, su experiencia a la hora de realizarla y su impresión al verla finalizada.
Me pareció muy interesante. Entiendes más o menos la obra, pero cuando la artista te lo explica todo lo ves desde otra perspectiva. Muestra una parte de la historia que fue un verdadero  infierno de una forma "sutil" y lo  mezcla con una época posterior, cuando los trenes estaban en auge en la  ciudad de Nueva York.
Me gustó la idea  de: "Son las mismas vías de tren pero transportan diferentes historias, diferentes destinos  y vidas."

Exposición de Lewis Baltz

El pasado viernes 17 me pasé  a ver la  exposición de la Fundación Mapfre sobre Lewis Baltz.
Principalmente las fotografías, reveladas en "gelatina de plata", son de pequeño formato y en blanco y negro.
Me recordaron a los trabajos del Matrimonio Becher y Thomas Ruff, borrando toda huella humana de los escenarios y "encerrando" los  edificios en las instantáneas.


La presentación de las distintas series en cuadrículas de la exposición sigue fielmente la disposición concebida por Baltz, contribuyendo de un modo fundamental a su lectura.
La propia disposición de las obras a lo largo del lugar de exposición es ideado por el propio artista para dar lugar a un diálogo entre sus series tempranas y sus obras tardías.


Aparte había expuestas fotografías a color en gran formato, contrastando con el resto de fotografías.
Baltz eligió  la fotografía  como medio de expresión y herramienta de investigación y conocimiento, en la linea de la filosofía y el arte de las décadas de 1960 y 1970. La exposición presenta la trayectoria de Baltz en su totalidad, desde sus primeras series, compuestas por fotografías en color a las obras con las que exploró nuevos lenguajes artísticos a partir de 1989.


La mayor parte de la obra de Baltz se organiza en series, aunque éstas no tienen necesariamente una estructura o composición narrativa.

Exposición Houdini Desatado

El pasado viernes 17 fui a ver la exposición que anuncian por todos lados (no hay parada de autobús donde no haya visto el  cartel). Se encuentra en la Fundación Telefónica.
Sé que no es una exposición en sí de "arte", o lo que se entiende en un primer momento como arte (pintura, foto, escultura, dibujo). Esta exposición mostraba otro tipo de arte; como lo es la magia, el ilusionismo y el escapismo.


Es una exposición para toda la familia, donde si tienes la suerte  de asistir  y hay niños pequeños rondando por allí verás sus caras de asombro y bocas abiertas, pues todo aquello es un mundo para ellos. Se ve disfrutar más a los pequeños que a los  adultos.


Es increíble la cantidad de libros y manuales que  existen sobre el tema de la magia y el ilusionismo, aparte de la gran variedad de material para realizar todo tipo de números inimaginables.


Me pareció muy interesante y curiosa. Te sumerge en un mundo aún lleno de misterio e incógnitas, pero ahí reside la gracia del asunto, porque... ¿Qué  sería el mundo si magia?


El hombre necesita magia, algo que no se sepa explicar o cueste entender, para no caer enfermo por tanta realidad. El  niño interior de cada uno necesita tarde o temprano su dosis de fantasía, y arte como  la  magia es justo lo que necesita.